Preocuparse no quita los problemas de mañana, solo quita la paz de hoy

Imagen
Te pasas la vida pensando en lo que puede salir mal mañana, en escenarios que todavía no existen, en cargas que aún no te corresponden. Y mientras tu mente corre hacia el futuro, tu corazón se queda sin paz hoy.  Jesús nunca te pidió que vivieras adelantado al dolor, te invitó a confiar, a descansar, a vivir un día a la vez, cuando dijo no se afanen por el mañana porque el día de mañana traerá su propio afán, basta a cada día su propio mal Mateo 6:34. La preocupación no te protege, solo te roba la calma, la fe y la fuerza para enfrentar lo que sí está pasando ahora.  Hoy puedes elegir soltar, respirar y creer que Dios ya está en ese mañana que tanto temes. Cuando confías, no es que los problemas desaparecen, es que ya no caminas solo cargándolos.

REFLEXIONA!!

 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos.

Efesios 3:20

Que estas palabras se sumerjan lentamente en su entendimiento: “poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos” 

¡Qué maravillosa descripción de la capacidad de Dios para trabajar dentro de nosotros!

Pero, muy a menudo, nuestra atención se centra principalmente en lo que queremos que Él haga a nuestro favor. Si Dios cambiara esta situación o arreglara ese problema, entonces mi vida sería mejor.Pero Él nos invita a pensar y a pedir algo más grande: ¡Quiere transformarnos!

El Espíritu Santo tiene poder más que suficiente para cambiarnos por dentro, pero hacer ese cambio interior es, por lo general, un proceso lento. El fruto espiritual necesita tiempo para crecer y madurar. Es por eso que necesitamos paciencia y fe para creer que Él está trabajando, incluso cuando no veamos los resultados de inmediato. Dios nunca tiene prisa, y jamás nos dejará.

El Señor tiene un propósito para nuestra vida, y Él trabaja constantemente para lograrlo. Aunque tiene un plan específico para cada uno de sus hijos, también tiene un objetivo superior: conformar a todos los creyentes a la imagen de su Hijo Jesucristo. Para lograr esto, nos hará experimentar luchas y angustias. Es posible que esto no tenga sentido para nosotros, pero Señor sabe perfectamente lo que está haciendo.

Confíe en Su promesa maravillosa de que Él hará más de lo que usted ha pedido o imaginado.

Habla con El y dile:

Señor, desarolla en mi corazón los dones que te agraden y sirvan a la voluntad que guardas para mi. 

En el nombre de Jesús. Amén


CGP

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Libro en PDF// El Poder de la Esposa que Ora // Haga CLICK en el libro para descargar Gratis

Libros Joyce Meyer/Controlando Sus Emociones/Haga CLICK en el libro para descargar Gratis