Preocuparse no quita los problemas de mañana, solo quita la paz de hoy

Imagen
Te pasas la vida pensando en lo que puede salir mal mañana, en escenarios que todavía no existen, en cargas que aún no te corresponden. Y mientras tu mente corre hacia el futuro, tu corazón se queda sin paz hoy.  Jesús nunca te pidió que vivieras adelantado al dolor, te invitó a confiar, a descansar, a vivir un día a la vez, cuando dijo no se afanen por el mañana porque el día de mañana traerá su propio afán, basta a cada día su propio mal Mateo 6:34. La preocupación no te protege, solo te roba la calma, la fe y la fuerza para enfrentar lo que sí está pasando ahora.  Hoy puedes elegir soltar, respirar y creer que Dios ya está en ese mañana que tanto temes. Cuando confías, no es que los problemas desaparecen, es que ya no caminas solo cargándolos.

¿Cuánto pesan tus problemas?


Un profesor de psicología alzó un vaso con agua en su mano frente a la clase. Los alumnos esperaban la típica pregunta que si el vaso estaba medio vacío o medio lleno. Sin embargo, la pregunta del maestro fue: ¿Cuánto pesa este vaso con agua?
Los alumnos mencionaban diferentes cantidades de peso, tratando de adivinarlo.
El profesor continuó: Yo creo que el peso absoluto no importa. Todo depende de cuánto tiempo lo sostenga en mi mano. Si lo levanto por uno o dos minutos, el vaso es bastante liviano. Si lo sostengo por una hora lo sentiré más pesado y hará que mi brazo duela un poco. Si lo levanto durante todo un día, hará que mi brazo se entumezca y se paralice al punto que me sentiré obligado a soltar el vaso.
Los problemas y las preocupaciones son como el vaso con agua. Su peso depende de cuánto tiempo los sostengas. Si piensas un poco en ellos probablemente sentirás que puedes manejarlos. Si piensas más, sentirás que te duele un poco. Pero si los sostienes todo el día dando vueltas en tu cabeza, pueden llegar a paralizarte y te causarán mucho daño, si no los sueltas.
Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar. Mateo 11:28
Es inevitable que sucedan cosas en tu vida que te preocupen, pero es importante que aprendas a confiar en Dios y dejar que él te ayude y puedas así, tener tranquilidad.
Si tienes un problema que sabes que puedes solucionar, ¿por qué te preocupas? después de todo lo solucionarás. Y si tienes un problema que sabes que no puedes solventar, ¿por qué te preocupas? solo empeorarás la situación.
Aprende a confiar en el Dios de lo imposible. Deja que él tome tus cargas, tus problemas y preocupaciones y sentirás la paz y la tranquilidad que él te puede dar.


Huellas Divinas

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Libro en PDF// El Poder de la Esposa que Ora // Haga CLICK en el libro para descargar Gratis

Libros Joyce Meyer/Controlando Sus Emociones/Haga CLICK en el libro para descargar Gratis