Preocuparse no quita los problemas de mañana, solo quita la paz de hoy

Imagen
Te pasas la vida pensando en lo que puede salir mal mañana, en escenarios que todavía no existen, en cargas que aún no te corresponden. Y mientras tu mente corre hacia el futuro, tu corazón se queda sin paz hoy.  Jesús nunca te pidió que vivieras adelantado al dolor, te invitó a confiar, a descansar, a vivir un día a la vez, cuando dijo no se afanen por el mañana porque el día de mañana traerá su propio afán, basta a cada día su propio mal Mateo 6:34. La preocupación no te protege, solo te roba la calma, la fe y la fuerza para enfrentar lo que sí está pasando ahora.  Hoy puedes elegir soltar, respirar y creer que Dios ya está en ese mañana que tanto temes. Cuando confías, no es que los problemas desaparecen, es que ya no caminas solo cargándolos.

Pelea la buena batalla de la fe

Pelea la buena batalla de la fe


“Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado” 1Timoteo 6:12 La versión en inglés de éste versículo dice “Hold tightly to the eternal life” que significa aferrarte a la vida eterna, que me hace comprender mejor el significado de pelear la buena batalla de la fe.
El pelear la buena batalla de la fe es aferrarnos a que pase lo que pase, suceda lo que suceda; sí nos mantenemos avanzando A PESAR DE, recibiremos vida eterna.

Hace poco platicaba con un hermano que se ha mantenido firme en el Señor A PESAR de que ha padecido fuertemente en su andar como Cristiano, él me comentaba que estaba desesperado, comentaba  acerca de eso que  estaba oprimiendo su vida, y que poco a poco le estaba imposibilitando a seguir peleando la buena batalla de la fe. Era tanto su desanimo que estaba perdiendo el deseo de seguir insistiendo al Señor que lo librara. Realmente me quebrantó por su impotencia. A lo que yo le respondí:
– No estás solo hermano esa es la cruz que te ha tocado, solo agárrate y sigue avanzando.
Le testifiqué que todos hemos tenido un momento en nuestro andar en el que la pesadez de nuestras aflicciones  nos roba todo deseo de seguir avanzando, a pesar de ya ser salvos. Y ese momento es donde nos tenemos que aferrar a lo que hay más allá y seguir avanzando.
En lo personal hubo muchos momentos en mi vida después de recibir al Señor, en los que me sentía sin rumbo y sin esperanza de que Él me sanara. El restablecimiento de mi vida fue lento y muy doloroso. Después de dejar las adicciones mi mente estaba muy dañada y a pesar de que oraba sin cesar y avanzaba; las cosas no mejoraban.  Pero decidí aferrarme a pelear la buena batalla de la fe A PESAR DE. Y Él fue fiel, me sanó y sigo en pie aferrado a la vida eterna.
El ser Cristiano, garantiza dos 2 cosas; habrá pruebas y vida eterna. Y sin las primeras no se puede  entrar a la segunda. Lo importante es que nos aferremos y sigamos avanzando A PESAR DE en la batalla de la fe.
Lo que le dije al hermano, te lo digo a ti. Pelea con todo tu aliento la batalla, solo así entrará  Él a entregar la batalla. Pase lo que pase y suceda lo que suceda; no des pasos hacia atrás, seria inmensamente doloroso. Has recibido ya el mejor regalo, solo aférrate, y lo peor que puede pasar es que recibirás vida eterna.
¿Aun quieres aferrarte?
Por:  Richy Esparza

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Libro en PDF// El Poder de la Esposa que Ora // Haga CLICK en el libro para descargar Gratis

Libros Joyce Meyer/Controlando Sus Emociones/Haga CLICK en el libro para descargar Gratis