Preocuparse no quita los problemas de mañana, solo quita la paz de hoy

Imagen
Te pasas la vida pensando en lo que puede salir mal mañana, en escenarios que todavía no existen, en cargas que aún no te corresponden. Y mientras tu mente corre hacia el futuro, tu corazón se queda sin paz hoy.  Jesús nunca te pidió que vivieras adelantado al dolor, te invitó a confiar, a descansar, a vivir un día a la vez, cuando dijo no se afanen por el mañana porque el día de mañana traerá su propio afán, basta a cada día su propio mal Mateo 6:34. La preocupación no te protege, solo te roba la calma, la fe y la fuerza para enfrentar lo que sí está pasando ahora.  Hoy puedes elegir soltar, respirar y creer que Dios ya está en ese mañana que tanto temes. Cuando confías, no es que los problemas desaparecen, es que ya no caminas solo cargándolos.

Devocional Diario// El Gran Examen

Julio 9
El gran examen
"Josué dijo al pueblo: ¿No podréis servir a Jehová...", Jos_24:19

¿Depositas la más mínima confianza en cualquier cosa o persona diferente a Dios? ¿Te queda un residuo de confianza en cualquier virtud natural, o en un conjunto de circunstancias? Con respecto a esta nueva propuesta que Dios ha puesto delante de ti, ¿estás confiando en ti mismo en cualquier detalle? Esto es lo que significa examinarse. Es correcto que digas: "No puedo vivir de una manera santa", pero luego toma la decisión de permitir que Jesucristo te santifique. 


No podréis servir a Jehová, pero puedes ubicarte en el lugar donde la omnipotencia de Dios fluya a través de ti. ¿Es tan buena tu relación con Él como para que esperes la manifestación de su maravillosa vida en ti? 
El pueblo entonces dijo a Josué: "No, sino que a Jehová serviremos", Jos_24:21. No es una acción impulsiva, sino un compromiso deliberado. Tenemos la tendencia a decir: "Pero Dios nunca pudo haberme llamado a mí. Soy demasiado indigno. No puede ser a mí. Sí, es a ti y cuanto más débil e incapaz seas, tanto mejor. Aquél que aún está apoyándose y confiando en algo dentro de sí mismo es el último en acercarse siquiera un poco para decir: "Al Señor serviré". 

Decimos: "¡Ay! ¡Si tan sólo pudiera creer de verdad!" La pregunta es: "¿Quiero creer?" No es de extrañar que Jesucristo hiciera tanto énfasis en el pecado de la incredulidad. "Y no hizo allí muchos milagros debido a la incredulidad de ellos", Mat_13:58. Si realmente creyéramos que lo que ha dicho Dios es en serio, ¡imagínate cómo seríamos! ¿Realmente me atrevo a permitir que Dios sea para mí todo lo que Él afirma que será? 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Libro en PDF// El Poder de la Esposa que Ora // Haga CLICK en el libro para descargar Gratis

Libros Joyce Meyer/Controlando Sus Emociones/Haga CLICK en el libro para descargar Gratis