Preocuparse no quita los problemas de mañana, solo quita la paz de hoy

Imagen
Te pasas la vida pensando en lo que puede salir mal mañana, en escenarios que todavía no existen, en cargas que aún no te corresponden. Y mientras tu mente corre hacia el futuro, tu corazón se queda sin paz hoy.  Jesús nunca te pidió que vivieras adelantado al dolor, te invitó a confiar, a descansar, a vivir un día a la vez, cuando dijo no se afanen por el mañana porque el día de mañana traerá su propio afán, basta a cada día su propio mal Mateo 6:34. La preocupación no te protege, solo te roba la calma, la fe y la fuerza para enfrentar lo que sí está pasando ahora.  Hoy puedes elegir soltar, respirar y creer que Dios ya está en ese mañana que tanto temes. Cuando confías, no es que los problemas desaparecen, es que ya no caminas solo cargándolos.

Tiempo Devocional


Junio 18

No es hora de pensar sino de ponerte en camino

"Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo", Mateo 14:29-30

El viento era en verdad borrascoso y las olas muy altas, pero Pedro no los vio al comienzo, ni los tuvo en cuenta en absoluto.
Sencillamente reconoció a su Señor, descendió y andaba sobre las aguas. Un poco después empezó a contemplar la situación real y se hundió de inmediato. ¿Por qué nuestro Señor no le dio la capacidad de caminar en lo más bajo de las olas al igual que por encima de ellas? El habría podido hacerlo. Sin embargo, ni lo uno ni lo otro podía suceder sin que Pedro reconociera continuamente al Señor Jesús.
Nosotros caminamos con determinación y confianza en Dios en algunos asuntos, pero luego le damos cabida a nuestras reflexiones personales y nos hundimos. Si verdaderamente estás reconociendo a tu Señor, no es de tu incumbencia la manera ni el lugar hacia donde Él dirige tus circunstancias. Las situaciones que te rodean son reales, pero tan pronto las miras, te hundes. Entonces, ni siquiera puedes reconocer a Jesús y viene su reprensión: "¿Por qué dudaste?" Mateo 14:31. Sin importar cuáles sean las circunstancias reales, sigue reconociendo a Jesús, es decir, mantén una completa dependencia de Él.
Si comienzas a discutir por un instante cuando Dios ha hablado, estás acabado. Nunca te preguntes: "¿Me habló realmente?" Sé audaz y actúa de inmediato (con plena libertad y dispuesto a arriesgarlo todo) y arrójalo todo sobre Él. Tú no sabes cuándo oirás su voz, pero siempre que la escuches, aunque sea de la manera más débil imaginable, abandone total e incondicionalmente a Él. Es sólo mediante la entrega de ti mismo y de tus circunstancias que lo reconoces a Él. Solamente reconocerás su voz de una manera más clara si eres arriesgado y estás dispuesto a rendirlo todo.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Libro en PDF// El Poder de la Esposa que Ora // Haga CLICK en el libro para descargar Gratis

Libros Joyce Meyer/Controlando Sus Emociones/Haga CLICK en el libro para descargar Gratis